Chilpancingo, Gro., 10 de diciembre de 2025. – La Secretaría de Educación Guerrero finalizó la campaña de los 16 Días de Activismo contra la Violencia de Género, que busca visibilizar, sensibilizar y erradicar la violencia contra las mujeres, adolescentes y niñas, con la conferencia “Una educación con perspectiva de género” impartida por el titular de educación en la entidad, Ricardo Castillo Peña.

La ponencia se realizó vía zoom y formó parte del ciclo de conferencias “Del silencio a la Justicia” organizado por la Fiscalía General del Estado de Guerrero.

Durante su intervención, el encargado de la política educativa estatal destacó que la estrategia educativa con perspectiva de género se centra en la prevención desde las aulas mediante la distribución de 4 mil 500 libros de “Educación para la Igualdad en Guerrero” en los nueve municipios con Alerta de Violencia de Género.

Asimismo, destacó que esta cobertura se amplió con la entrega de 9 mil ejemplares adicionales en 18 municipios aledaños, entre los que se encuentran Igualapa, Florencio Villarreal, Taxco, San Luis Acatlán y Zitlala, dotando así al alumnado de herramientas pedagógicas para identificar y frenar conductas nocivas.

En este marco, el funcionario explicó los alcances de los nuevos instrumentos normativos aprobados para proteger a la comunidad escolar como el Protocolo para la Erradicación del Acoso Escolar, el Protocolo para la Erradicación de la Violencia Sexual en Educación Básica, así como el de Uso Responsable de Dispositivos Móviles.

Agregó que en el nivel Medio Superior, se presentó el Protocolo con Perspectiva de Género , el cual establece la creación de Unidades Multidisciplinarias encargadas de recibir, canalizar y dar seguimiento a quejas por hostigamiento o discriminación, garantizando en todo momento la confidencialidad y la protección de las víctimas.

Castillo Peña reafirmó su compromiso de mantener la formación continua del magisterio, a través de estrategias como el taller “Escuelas en Acción para la Igualdad” (ESCAI) de UNICEF, asegurando que las y los docentes cuenten con las competencias necesarias para fomentar una cultura de paz y respeto a los derechos humanos.